Un café para cada momento del día

El café supone una inyección de energía que nos ayuda a superar nuestra jornada laboral o de estudiante. Eso, pasa gracias a las renombradas propiedades de la cafeína, como aumento de la concentración, producción de adrenalina, etc. Sin embargo, hay momentos del día en los cuales estos efectos pueden ser menos o más eficaces.
¡Por esta razón hemos decidido darte unos consejos para la elección del momento perfecto para tomar tu taza de café!

un café para cada momento del día

Por la mañana…

A menudo, nos despertamos con la idea de hacer un rico desayuno y tomar una taza de café. ¡Es una costumbre genial! Pero en las primeras horas de la mañana no siempre la cafeína logra despertar nuestro organismo de forma duradera. De hecho, en estas horas, el organismo ya es muy activo por la producción de altos niveles de cortisol. Es decir, que, por consiguiente, la cafeína casi no hace efecto. Los momentos mejores por la mañana para tomar nuestro café son desde las 9.30 horas hasta las 12.00 horas; además el café que aconsejamos tomar es un café cortado o un espresso. Antes, para nuestros desayunos, podemos optar para un buen café descafeinado.

…y por la tarde

La misma situación se repite en otras horas del día: en nuestro cuerpo se producen picos bastante elevados de la hormona cortisol también de 12:00 a 13:00 del mediodía y entre las 17.30 y las 18.30 horas de la tarde. Por lo tanto, lo recomendable sería tomar tu taza de café solo o un corto con leche después de comer. Luego, para merendar y concederte el placer de una dulce pausa, puedes optar por un cappuccino, un carajillo o un delicioso mocca, si eres más goloso.

Eso, en general, es lo que te aconsejamos para maximizar los efectos de la cafeína durante tu día. No obstante, si sólo quieres tomar un café en compañía de tus amigos o familia acompañado de un buen postre o galleta ¡Da igual la hora que eliges! Nosotros te esperamos en CaféLab a cualquier hora, intentando convertir el momento en el cual tomas tu café favorido en un momento perfecto.