Los oasis urbanos del café

Nuevos emprendedores convierten el centro en sede de sus experimentos abriendo cafeterías con encanto. Productos de alta calidad, decoración selecta, cartas muy elaboradas y wifi y cargadores de móvil son una constante

De la mano de emprendedores natos están aterrizando en la ciudad nuevas propuestas en torno al café y al pan en sus múltiples variedades. El autoempleo, que permite trabajar desde cualquier sitio; el gusto por la vida lenta, en contraposición a la denostada comida rápida, y las modas importadas de otros países permiten que cuajen proyectos de restauración que para su auténtico disfrute exigen más tiempo de lo habitual. Aquí las prisas no garantizan una experiencia completa.

Una quincena de establecimientos con encanto se han abierto paso. Apenas tres meses lleva CaféLab en la plaza de Los Apóstoles, un auténtico oasis para enamorados de la cultura del café concebido por José Manuel Bernal, Lorenzo Romero y Francisco Bernal. «Estamos sorprendidos por la buenísima acogida. No ofrecemos solo café, sino una experiencia completa. Local selecto, servicio atento y producto de altísima calidad», cuenta Josema. Mil detalles para cazar con la mirada, y puntos para recargar el móvil o trabajar con el ordenador, y wifi abierta. «Es un concepto de cafetería completamente innovador. Va en la línea de la llamada ‘tercera ola del café’. Todo el equipo de baristas pone el empeño en que la experiencia sea inolvidable», afirma Francisco, responsable del interiorismo. La decoración gira en torno a la industria cafetalera: taburetes tapizados con sacos de café usados, portafiltros reutilizados como grifos en el baño o como perchas, pequeñas cafeteras que sirven de lámparas…

En CaféLab todo está pensado en que el cliente disfrute y tenga «la mejor experiencia»

El origen es un pequeño tostadero de Cartagena, Café Bernal, y a muchos clientes les sorprenderá saber que gracias al barista Edwin Chaberra, colombiano, hasta Murcia llegan en avión lotes de pequeños productores a los que pagan un precio justo. Aquí cada grano se pesa, cada pedido es diferente. CaféLab tiene, además, una tienda y un aula de formación, y a partir de marzo ofrecerán talleres. «No solo es el café. Aquí todo es de primera: tartas artesanales, buen aceite, mermelada casera, tés escogidos a granel…». Como curiosidad, aquí no se oye el martilleo de los filtros de las cafeterías de toda la vida. «Parece que no estás en Murcia, eso es lo que íbamos buscando».

(…)

2017-10-30T18:24:46+00:00